Elara espera que la mayoría de edad le permita escapar de una familia que la culpa por la muerte de su madre y favorece a su hermanastra Vivienne. Las reglas de la manada se lo impiden. La Diosa de la Luna la elige como pareja destinada de los alfas gemelos Kael y Rowan, alterando las promesas hechas a Vivienne. Entre el rencor familiar y un pasado oculto, Elara debe decidir si huye o afronta el vínculo.