Luciano quiere escapar de un legado familiar de asesinatos, pero Don Mauro lo controla mediante amenazas contra sus parientes. Se lleva a la ingeniera biomédica Keirah para protegerla, cometiendo un secuestro que daña la confianza entre ambos. El afecto de ella por otro hombre y un destino sobrenatural que empieza a revelarse complican aún más su intento de abandonar el mundo de la mafia.