Raina tolera la humillación del día de su boda porque cree que está en deuda con Caleb por haberle salvado la vida. Cuando Kehlani finge un desmayo, Caleb abofetea a Raina ante los invitados y le ordena arrodillarse. La agresión rompe su sentido de obligación y la lleva a reconsiderar los bienes y el estilo de vida que financia, preparando su negativa a seguir obedeciendo.