Un primer amor le enseñó a Francine lo que es sufrir, aunque intenta afrontar con valentía los retos cotidianos. Una nueva relación la lleva a preguntarse si está preparada para buscar la felicidad otra vez. Sus propias expectativas y el miedo a confiar marcan ese camino.
A los doce años, Andrea se hace amiga de un chico en el metro antes de que él desaparezca misteriosamente. Seis años después, su relación con Markus le recuerda aquel vínculo. Cuando surgen dificultades, debe revisar lo que sabe del pasado y decidir si quiere seguir luchando por la relación.