Al volver al incendio que destruyó su vida anterior, una mujer encuentra a Kaelen priorizando de nuevo a Lyra y exigiendo la sangre de la protagonista. Los recuerdos del arrepentimiento que él mostraría después chocan con el daño que está ocurriendo ante ella. Su segunda oportunidad la obliga a reconsiderar el sacrificio y la confianza en una relación marcada por heridas repetidas.