El marido de Freya ignora repetidamente su cumpleaños mientras prepara planes elaborados para Fiona. Una fotografía en redes sociales deja al descubierto la diferencia de trato entre ambas mujeres. Freya responde en público, cuestionando un matrimonio en el que el dinero ha sustituido la atención que desea.
El alfa Damien encuentra a su esperada pareja en una subasta y la lleva a su manada como concubina. Su esposa amenaza con revelar secretos si le da el puesto de luna. El vínculo queda limitado por el matrimonio existente, el poder coercitivo y las verdades que él oculta.