Una foto del almuerzo que envía su novio de internet llama su atención: el plato lleva el nombre de Mike Tech, donde ella trabaja. Llevan más de un año de relación a través de una pantalla. Ese detalle plantea otra posibilidad: quizá la persona que conoce a distancia siempre ha estado cerca.
Tras tres meses de coqueteo por internet con «Rex», surge la idea de conocerse en persona. Una foto de un escritorio revela el emblema de la familia criminal Falcone, propietaria de la empresa donde transcurre la vida laboral de su contacto. La búsqueda de la identidad de Rex lleva a otra pista: en las muñecas del jefe Marco aparecen los gemelos personalizados elegidos para Rex, conectando el romance virtual con el trabajo.
Quien narra mantiene una relación en línea con su jefe, sin que él sepa quién está al otro lado. Las peticiones repetidas de verse provocan una ruptura, pero el mal humor de él se traduce en horas extra para toda la empresa. Entre la relación y sus consecuencias laborales, empieza a surgir la idea de reconciliarse.