Isolde pierde a su hija Effie mientras su marido Grayson ignora sus llamadas y prioriza a otra mujer. El duelo y más desatención la llevan a una crisis, seguida de un inexplicable regreso al año anterior a la tragedia. En la celebración del cumpleaños, tiene la oportunidad de afrontar las decisiones que antes destruyeron a su familia.
Hazel pide a un hombre que deje de hacer visitas y se mantenga alejado de Anna. Él insiste en que es el padre de la niña y tiene derecho a participar en su vida. Cuando Anna despierta y lo reconoce de varios encuentros anteriores, sus preguntas sacan a la luz una relación paterno-filial oculta.
Sarah, que acaba de ser madre, reconoce en un cuenco de caldo el inicio del plan que arruinó su vida anterior. Maria utilizó aquella aparente amabilidad para robarle a su bebé sano y borrar su identidad. Con otra oportunidad en ese mismo momento, Sarah se prepara para proteger a Thomas y desbaratar el engaño.
Una herencia parece prometer un nuevo comienzo, pero la vida anterior de una mujer acabó con su muerte y las de su madre y su hija Lily. Oyó a Mark admitir que él y su asistente lo habían organizado por el dinero. De vuelta al momento del mensaje del abogado, se prepara para proteger a la familia que él pretendía destruir.
Ava, guardiana del río, es traicionada después de usar su esencia para fortalecer a Marcus. Como espíritu, ve sufrir durante años a Liam, el hijo de ambos. Cuando Marcus amenaza al niño para obtener más poder, la fuerza vital que Ava transmitió a Liam empieza a desafiar el control que Marcus creía absoluto.