Después de siete años con Colton, Kristine lo espera el día en que deben registrar su matrimonio. Él prefiere recibir a otra mujer. Esta vez, Kristine corta el contacto y abandona la ciudad. Cuando Colton la ve en el juzgado con otro hombre, debe aceptar una decisión que ella ya ha tomado. Kristine ha dejado de esperar a que él la elija.
Una mujer se casa y se divorcia repetidamente del mismo hombre, que siempre hace sitio en su vida a su primer amor. Durante años acepta las concesiones y las reconciliaciones de antemano. Esta vez le entrega los papeles del divorcio antes de que él se los pida. Su intención es marcharse de verdad, sin esperar otra vuelta programada.
Veyra lo sacrifica todo por su marido, hasta descubrir que él ocultaba una fortuna mientras su madre necesitaba un tratamiento para sobrevivir. La muerte de su madre y la pérdida del embarazo destruyen su confianza. Un encuentro impulsivo con Dorian se complica cuando descubre que ese poderoso multimillonario es el hermanastro mayor de su exmarido.
Ethan abandona la boda por Hazel y deja a su novia sola ante los invitados. Ella invita a casarse con ella a cualquiera que dé un paso al frente. Tres años después, Ethan regresa y descubre su embarazo, que plantea una pregunta sobre quién es el padre.
Tras un accidente, Bethany pide ayuda urgente para su hija, pero su marido da prioridad a su secretaria. Un desconocido consigue sangre y asistencia médica, aunque la niña no sobrevive. Bethany acaba casándose con quien respondió a su llamada. El arrepentimiento de su ex en la boda no puede reparar la pérdida, mientras ella empieza una vida distinta.
Xavier Locke se divorcia y vuelve a casarse una y otra vez con Melanie Slater, que reorganiza su relación según los regresos de Leonard Blueman. Los intentos de retenerla le han costado concesiones y dolor cada vez mayores. Cuando Leonard está a punto de volver, Xavier presenta él mismo los papeles del divorcio. Melanie sigue dando por hecho otra boda, pero él ha decidido marcharse para siempre y romper el ciclo.
Tras un divorcio difícil del infiel Yale Gibson, Sarah vuelve a casarse con él y se muestra siempre complaciente. Acepta las acusaciones de Willow Leeds y evita pedir ayuda incluso cuando la detienen tras incriminarla. Más tarde, Yale se disculpa por haberse ausentado con Willow. Sarah acepta su explicación sin protestar, dejándolo inquieto ante la misma obediencia que antes parecía querer.
La señora Blackwood es encarcelada por la acusación de intentar asesinar al primer amor de su marido. La espera diaria de él termina con la aparición del cuerpo aparentemente sin vida de su esposa y un bebé varón. Seis años después, Clara Walton regresa con otro apellido y un niño a su lado. Le dice al señor Blackwood que está casada y le pide contención. Él insiste en que su propia soltería le permite seguir buscándola.
Evelina se casa con Cary cuando los demás lo rechazan después de que un accidente lo deje ciego. Tres años después, él recupera la vista y termina el matrimonio. Su aceptación tranquila provoca burlas, hasta que salen a la luz su pericia médica, sus logros empresariales y su origen prestigioso. Cary intenta volver, pero encuentra otro obstáculo: un poderoso magnate que ahora presenta a Evelina como su esposa.
Claire oculta sus capacidades durante tres años de matrimonio, hasta que su marido pide el divorcio para hacer sitio a un antiguo amor embarazado. Entonces recupera sus logros como sanadora, piloto de carreras y diseñadora. Cuando él quiere volver a casarse, otro hombre declara que Claire ya es su esposa. Sus talentos y su nueva relación cambian el lugar que antes ocupaba.
Las repetidas exigencias de divorcio de Ethan han atrapado a la narradora en años de nuevas bodas, todas ligadas a Ilene. Tras un ataque de Ilene desaparecen las pruebas, y un secuestro posterior revela la escasa protección que Ethan le ofrece. Después de sobrevivir sin su ayuda, decide que no habrá otra reconciliación. Su intención de desaparecer supone negarse a continuar un ciclo que ha puesto su vida en peligro.