Stephanie se casa con Zachary para pagar el tratamiento de Frank y se convierte en una madrastra dedicada para Erik. El acuerdo le cuesta sus antiguas amistades y reduce su vida al hogar. Cuando la exitosa madre biológica de Erik vuelve en el quinto año, Stephanie reconsidera su lugar en el matrimonio y pide el divorcio.
Ava regresa a los cinco años, cuando su padre acepta casarse con Chloe, la tutora que después será su madrastra y asesina. Recuerda cómo manipularon sus ganas de tener una madre y prepara una respuesta distinta. Familiares y empleados de confianza podrían ayudarla a protegerse del futuro que ya conoce.