Cuando su prometido la abandona el día de la boda, Alana recurre a un sistema de emparejamiento y se casa con un conductor supuestamente pobre. Su expareja y la nueva esposa de él se burlan de la decisión, pero ella se niega a lamentarla. Una celebración de empresa acaba revelando que la identidad y la fortuna de su marido son muy distintas de lo que creía.